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viernes, 9 de junio de 2017
A 61 años del levantamiento patriótico del Movimiento de Recuperación Nacional
9 de junio de 1956 dia, tragicamente historico se produce el Movimiento cívico-militar de "Recuperación Nacional" encabezado por los Generales Juan José Valle y Raúl Tanco.
Fuerzas militares y civiles se levantan contra el gobierno de facto de Aramburu , intentando devolver el poder al pueblo. En La Plata el coronel Cogorno se apodera de un regimiento.
FUSILAMIENTO ILEGAL DE MÁS TREINTA PERONISTAS EN CÁRCELES Y BASURALES. EL COMIENZO DEL TERRORISMO DE ESTADO.
¿Por qué conmemoramos el 9 de Junio como el Día de la Resistencia? Porque el 9 de junio de 1956 se desencadenó una sublevación cívico-militar, encabezada por el general Juan José Valle, en contra de la dictadura militar, antipopular y gorila, de Aramburu y Rojas. El objetivo era exigir la vuelta al sistema constitucional y la restauración de las conquistas sociales obtenidas por la clase trabajadora durante el gobierno peronista.
La rebelión fue la respuesta natural del pueblo ante la agresión de los militares que en junio de 1955 bombardearon la Plaza de Mayo, asesinando a más de 300 personas y en septiembre del mismo año derrocaron a Perón, iniciando una feroz persecución de militantes y simpatizantes justicialistas
Con el transcurso del año 1955 la actividad conspirativa de los sectores liberales dentro de las Fuerzas Armadas se había incrementado. Se produjeron movimientos contrarios al gobierno en diversas bases militares que culminaron el 16 de junio, con un bombardeo de sediciosos, pilotos navales y de la fuerza aérea, en horas del mediodía, a la Plaza de Mayo, colmada de gente, con la confesada intención de asesinar al Presidente Juan Perón.
En la historica plaza de Mayo, quedaron, como resultado del criminal bombardeo, cientos de civiles heridos y muertos. El gobierno logró detener el golpe de Estado, pero la conspiración antiperonista se había extendido, y la intentona seguia su curso. El único sector social decidido a sostener a Perón era la clase trabajadora organizada.
El 16 de septiembre de 1955 el golpe civico-militar contra el gobierno constitucional de Perón se desencana. Los jefes del levantamiento, autodenominado "Revolución Libertadora", son los generales Pedro Eugenio Aramburu, Eduardo Lonardi y el contralmirante Isaac Rojas, que habia sido edecan de Evita y medalla de "la lealtad Peronista", un TRAIDOR, asi con mayusculas. Peron dejaba el gobierno para evitar una guerra civil y el inutil derramamiento de sangre entre argentinos..
El 20 de septiembre Lonardi asumía la presidencia "de facto" de la República con una frase que luego los hechos se encargarian de desmentir: "Ni vencedores, ni vencidos"...!!!.
Los partidos políticos "gorilas" asociados al golpe, festejaban en las calles. El Comité Nacional de la UCR brindó su apoyo incondicional al gobierno militar emitiendo un documento que expresaba: "la revolución triunfante por el sacrificio de soldados, marinos, aviadores y civiles unidos por su patriotismo y amor a la libertad, abre una gran esperanza".
Notorios radicales, los doctores Roque Carranza, Carlos Alconada Aramburú, y en Entre Ríos, Sergio Montiel, dejaron a la vista el haber sido relevantes conspiradores y comandos civiles.
Mientras tanto, el Movimiento Peronista estaba desorganizado y lo previsible ocurre. Se produce el desbande general de los viejos dirigentes; muy pocos permanecerán en sus puestos de lucha, al encontrarse huerfanos de las directivas del Lider del Movimiento. No habian aprendido nada de lo enseñado por el Gral Peron..
Los comandos civiles atacan los locales obreros y los ocupan a punta de pistola. La CGT es intervenida, los locales partidarios son assaltados y sus dirigentes más representativos son encarcelados. Pero la resistencia surgiria espontánea y rapidamente en las bases populares aunque sus dirigentes estaban presos, exiliados o escondidos.
El nuevo gobierno "de facto" toma medidas de neto corte antipopular para terminar con el sistema de bienestar del peronismo.
El Plan Prebisch, de comun acuerdo con los golpistas , dice que hay una grave crisis económica en el país. Siguiendo los lineamientos del Fondo Monetario Internacional, propone y efectiviza: fuerte incentivo a la producción agropecuaria, restablecimiento del mercado libre de cambios, acudir al crédito exterior, congelar sueldos y salarios, admitir la entrada de capital extranjero y la devaluación del peso argentino. y dispone el ingreso como país-socio al Fondo Monetario Internacional (FMI), algo que el gobierno Peronista habia objetado y desechado desde la creacion del FMI.
Grupos de militares antiperonistas, los "gorilas" opinan que el Gral Lonardi es demasiado blando y no srive para encarar la "desperonizacion" con supopular con fi energía y deciden remplazarlo por el Gral Aramburu.
Con L"el vasco" Aramburu se inicia la etapa de mayor represión. Se disuelve el Partido Peronista y se intervienen todos los sindicatos. El 1º de Mayo de 1956 se declara por decreto del gobierno "de facto" la nulidad y se declaran sin valor legal las reformas sociales de la Constitucion de 1949, y se restituye la Constitucion de 1853.la Constitución de 1853,
En la reforma de la Constitución de 1949 se habían incluido en la misma, los derechos sociales conquistados por el movimiento obrero, los derechos de la ancianidad y de la mujer y la legalización de los cambios económicos, la política de nacionalizaciones del comercio exterior, de los combustibles y del transporte
Se agudiza la represión, se ponen en vigencia decretos leyes como el 4.161, que desautoriza toda actividad peronista, se prohíbe nombrar a Perón y a Eva Perón, poseer sus retratos o símbolo partidarios , se proscribe la marcha peronista y electoralmente al peronismo y restos mortales de Evita son robados y ocultados.
El 22 de Febrero de 1956 estalla un polvorín militar en el Gran Buenos Aires, cerca de la Av. General Paz, y diferentes atentados: la Resistencia Peronista esta saliendo a la luz y comenzando su lucha contra la dictadura, con tres pilares de desarrollo: la fábrica, el barrio y los militares peronistas. Perón desde su exilio remite "directivas secretas" a los dirigentes peronistas para organizar la Resistencia, especialmente a la Juventud Peronista y John William Cooke asume como su delegado personal por orden de Peron, para coordinar la Resistencia.
El año 1956 es el del aumento de la oposición peronista al gobierno de Aramburu, crece la tensión social y se prfundiza la crisis que sacude al régimen "de facto".
En forma embrionarialas agrupaciones gremiales ligadas a jóvenes peronistas, nucleados fundamentalmente en los barrios comienzan un plan de lucha contra la dictadura. La juventud se organiza hasta confluir al año siguiente en la "Mesa Ejecutiva de la Juventud Peronista", encabezada por Gustavo Rearte, Héctor Spina, Felipe Vallese y otros jovenes e impetuosos dirigentes. Varios periódicos ligados a la juventud hacen su aparicion clandestina, como "Norte", "Línea Dura", y algunos otros que no recuerdo
El movimiento político peronista, se habia tornado amplio y variado. El activismo peronista, con ingenio y combatividad, intento acciones de resistencia por métodos encubiertos, "trabajo a tristeza", sabotajes, colocación de explosivos, paros gremiales, atentados, ataques con bombas "Molotov".
Y asi llega el momento de los alzamientos cívico-militares -la revolución del general Juan José Valle y, posteriormente, la asonada del general Iñiguez- y experiencias insurreccionales obreras como la toma del Frigorífico Lisandro de la Torre, encabezada por Sebastián Borro, poniendo en pie de guerra a un barrio tradicionalmente Peronista como Mataderos durante una semana-,aparecen incipientes guerrillas rurales, " los Uturuncos" que desarrollan en Tucumán y Santiago del Estero su acciones entre octubre de 1959 y junio de 1960.
El peronismo participaba proscripto, apoya en elecciones provinciales a otros candidatos en contra de los radicales, que eran los representantes civiles de la dictadura militar.
Peron desde el exilio, ejerce el comando de la Resistencia e incluye dentro de su Movimiento a todos los que critican al sistema político-social de la dictadura, , y la pelea contra una dictadura que los perseguía, encarcelaba y fusilaba, impulsando la organización frente a la proscripción del Peronismo
Peron, aprovechaba todas las formas de lucha a todas, no confundía táctica con estrategia, ni objetivos inmediatos con objetivos fundamentales, hostigaba, acechaba y combatía, all régimen gorila en el podery le impedía funcionar plácidamente.
la toma del Frigorífico Lisandro de la Torre marca el final de la etapa del Peronismo de la Resistencia, y lo sucede el Peronismo Revolucionario,que se inicia con la toma, en 1961, de un cuartel de guardia aeronáutico en Ezeiza por un grupo comandado por el Jefe de la JP, Gustavo Rearte, participan "Cacho" El Kadri, "El Petiso" Spina, Carlitos Caride y Felipe Vallese, y varios mas.
En junio de 1956, el General Juan José Valle organiza un alzamiento cívico-militar para defender la soberanía popular y la justicia social, avasalladas por el gobierno militar "de facto" usurpador del poder en 1955.
El movimiento revolucionario es infiltrado, se sabe de sus movimientos,pero no se los reprime. los dejan actuar. Se busca desde el poder ditactorial dar un escarmiento brutal que sirviera para desalentar intentos posteriores.
La sangrienta represion estaba planeada con anterioridad, Los decretos de fusilamiento para el general Valle y sus compañeros fueron firmados antes del 9 de junio, contradiciendo al tribunal militar que los juzgó,y los había absuelto.
Se les aplicó la ley marcial retroactiva a la fecha y hora de disposición.
Al entregarse para evitar represalias sobre los compañeros, al general Valle, se le garantizó salvaguardar su vida.
Entre el 9 y el 12 de junio de 1956, murieron fusilados y asesinados 31 patriotas revolucionarios peronistas. En los sucesos conocidos como "Operación Masacre", fueron ultimados, en horas de la madrugada del 10 de Junio: Mario Brión, Vicente Rodríguez, Carlos Lizaso, Nicolás Carranza y Francisco Garibotti.
El asesinato se llevo a cabo en un descampado, un basural, en José León Suárez. Los detenidos fueron bajados de los camiones, no se los hizo formar ni se armó el pelotón un peloton de fusilamiento, se les disparó a sangre fria y por la espalda. Lo desorganizado del fusilamiento, aunque algunos murieran, permitio que otros pudieran escapar y, algunos sin recibir un solo tiro. Ellos fueron los testigos de la saña y el sadismo homicida de los represores.
El Capitán Jorge M. Costales y los civiles Osvaldo Alvedro, Dante H. Lugo, Clemente Ros y Norberto Ros, que al mando del Coronel José A. Irigoyen, pretendieron instalar en Avellaneda el comando Valle, fueron capturados y asesinados en la Unidad Regional de la Policía de Lanús en la madrugada de ese mismo día 10 de junio.
El Coronel Oscar L. Cogorno, jefe del levantamiento en La Plata, fue ejecutado en el cuartel del Regimiento 7. El Subteniente de Reserva Alberto Abadíe, herido en el enfrentamiento, es curado y al anochecer del 12 de Junio,enfrento el pelotón de fusilamiento en el Bosque. Murieron tabien victimas de las fuerzas de represión Carlos Irigoyen, Ramón Videla y Rolando Zaneta.
El 10 de Junio, fueron juzgados en Campo de Mayo los Coroneles Alcibíades E. Cortínez y Ricardo Salomón Ibazeta, junto a cuatro oficiales subalternos: Dardo N. Cano, Eloy L. Caro, Jorge L. Noriega y Néstor M. Videla.
El tribunal militar habia resuelto que no se condene a muerte a los siete acusados, pero el Almirante Isaac Rojas ordena por decreto el fusilamiento pasando por sobre la decision del Alto Tribunal..
En la Escuela de Mecánica del Ejército fueron ejecutados los cuatro suboficiales que la habían tomado: Miguel A. Paolini, Ernesto Gareca, Isauro Costa y Luís Pugnetti.
En la Penitenciaría Nacional, de la Av. Las Heras, fusilaon a tres suboficiales del Regimiento 2 de Palermo que intentaron tomarlo: Hugo E. Quiroga, Luciano I. Rojas y José M. Rodríguez.
Ese mismo 11 de Junio es ametrallado y herido de muerte frente a las instalaciones del Automóvil Club Argentino Miguel Ángel Mauriño, a quien abandonan en el Hospital Fernández, donde falleció.
El 12 de Junio ante la amenaza de asesinar a un detenido por día hasta su detención, el General Juan José Valle se entrego, a cambio de que cese la matanza,
Fue fusilado esa misma noche en la Penitenciaría Nacional pese a que ya se había levantado Ley Marcial.
Al dia siguiente el dirigente socialista Américo Ghioldi declararia:
- "Se acabó la leche de la clemencia"...!!!
Todas estas ejecuciones en menos de 72 horas, en seis lugares distintos; todas ellas estaban descalificadas por el artículo 18 de la Constitución Nacional:
-"...queda abolida para siempre la pena de muerte por motivos políticos..."
No hubo juicio previo, ni derecho a defensa de ningún tipo, ni ninguna posibilidad de indulto, la misma madrugada del alzamiento se empezó a ejecutar peronistas a mansalva, sin contemplaciones.
En las décadas siguientes al 55, el peronismo es proscrito y perseguido por gobiernos militares y civiles seudo-democráticos que durarían hasta 1973. Ese año, y en elecciones libres, el peronismo, por amplia mayoría, volvió a ser gobierno por tercera vez desde su nacimiento en 1945.
LAS ABERRACIONES COMETIDAS POR LAS DICTADURAS EN NUESTRA SUFRIDA ARGENTINA, SIEMPRE CONTRA EL PUEBLO, CONTRA LA FELICIDAD DE LOS HUMILDES Y CONTRA LA GRANDEZA DE LA PATRIA...!!! NI OLVIDO NI PERDON...!!!
VIVA PERON...!!! VIVA EVITA...!!! VIVA EL MOVIMIENTO OBRERO...!!! LARGA VIDA AL PUEBLO DE MI PATRIA...!!!
jueves, 9 de junio de 2016
Hace 60 años eran masacrados los integrantes del Movimiento de Recuperación Nacional
El 9 de junio de 1956 un grupo de militares y civiles, hartos de la tiranía puesta en práctica por los representantes del gobierno de la autodenominada "Revolución Libertadora", se sublevaron e intentaron un golpe para derrocar a las autoridades ilegítimamente establecidas.
El golpe fue sofocado dado que los servicios de inteligencia, que habían espiado y conocían los objetivos de los líderes de la revolución, lograron desbaratar la intentona y detuvieron, para luego asesinar, a todos los integrantes del grupo.
Pese a no estar vigente la "Ley Marcial" el gobierno procedió a fusilar a todos los integrantes, civiles y militares, del grupo que se reveló.
Las matanzas se detuvieron cuando se entregó el último de los cabecilla, el General Juan José Valle, que posteriormente fue fusilado.
El mismo Valle junto al Teniente Coronel Oscar Lorenzo Cogorno y el General Raúl Tanco, que sobrevivió, fueron los que idearon y comandaron el levantamiento.
Como testimonio fiel y por considerarlo pieza fundamental para la verdad histórica, se transcribe la proclama completa de Movimiento del 9 de junio de 1956 que intentó terminar con uno de los gobiernos mas sangrientos de la historia argentina:
PROCLAMA DEL MOVIMIENTO DE RECUPERACIÓN NACIONAL
Las horas dolorosas que vive la República, y el clamor angustioso de su pueblo, sometido a la más cruda y despiadada tiranía, nos han decidido a tomar las armas para restablecer en nuestra patria el imperio de la libertad y la justicia al amparo de la Constitución y las leyes.
Como responsables de este Movimiento de Recuperación Nacional, integrado por las Fuerzas Armadas y por la inmensa mayoría del pueblo —del que provienen y al que sirven— declaramos solemnemente que no nos guía otro propósito que el de restablecer la soberanía popular, esencia de nuestras instituciones democráticas, y arrancar a la Nación del caos y la anarquía a que ha sido llevada por una minoría despótica encaramada y sostenida por el terror y la violencia en el poder.
Conscientes de nuestra responsabilidad ante la historia, comprendemos que nuestra decisión es el único camino que nos queda para impedir el aniquilamiento de la República en una lucha estéril y sangrienta entre hermanos, cada día más inevitable e inminente.
Deploramos que precisamente desde el gobierno se haya cerrado sistemáticamente toda posibilidad de pacificar la República y alcanzar la armonía entre los argentinos, en contraposición con el sentido de responsabilidad, la tolerancia y la paciencia patriótica del pueblo.
La Nación entera, y con ella la tranquilidad, el bienestar y la dignidad de los argentinos han caído en manos de hombres y de fuerzas que aceleradamente retrotraen a la patria a épocas de sometimiento, de humillación y de vergüenza.
Su acción nefasta ha desquiciado y lesionado profundamente el orden político, económico y social de la República.
Este Movimiento de Recuperación Nacional, se lanza a la acción revolucionaria con objetivos claros y un programa concreto para restablecer la soberanía y la justicia social y devolver al pueblo el pleno goce de su libertad y sus derechos.
Declara objetivos fundamentales de su acción:
En lo político
Han violado y desconocido el imperio de la Constitución y de las leyes, sustituyéndolo por un llamado “derecho de la Revolución”, que no es otra cosa que el entronizamiento de la arbitrariedad, sin más normas ni vallas que la omnímoda voluntad de los que detentan el poder.
Se han avasallado así las garantías y derechos individuales, sustituyéndose a instituciones y personas de la jurisdicción de sus jueces naturales, sometiéndolos a tribunales y comisiones especiales expresamente prohibidas por la Constitución.
Se ha perseguido, encarcelado y confinado en verdaderos campos de concentración a miles de argentinos no sometidos a proceso y privados del derecho a la defensa, por razones ideológicas o políticas.
Por idénticas razones se ha privado a miles de argentinos de derechos esenciales, como el acceso a los empleos públicos y la participación activa en la vida cívica de la Nación, sin que tan graves penas provengan de la decisión de la justicia y ni siquiera del juzgamiento de la conducta de los inculpados.
Como consecuencia de esta arbitrariedad discriminatoria, que divide a los argentinos en réprobos y elegidos, se ha privado de sus empleos a miles de ciudadanos, sin tenerse en cuenta ni su antigüedad, ni su idoneidad, ni su conducta.
Se ha excluido de la vida cívica del país a la fuerza mayoritaria con el pretexto de inmoralidades y desviaciones en la conducta de algunos sus dirigentes; verdadera aberración jurídica y moral que podría llevar a la exclusión de todos los partidos, desde que todos padecen o padecieron en algún momento de males similares.
Se ha fomentado y organizado desde el gobierno la delación y el espionaje contra personas e instituciones, inclusive contra las Fuerzas Armadas.
Se ha impedido la libertad de prensa, uniformada al servicio del gobierno, interviniendo y entregando arbitrariamente los diarios y revistas a sectores políticos minoritarios adictos al mismo, clausurando los desafectos e impidiéndose la aparición de nuevos órganos de opinión independiente.
Todo ello unido a la monstruosidad totalitaria de un decreto-ley que bajo penas gravísimas prohíbe a los ciudadanos hasta el uso o empleo individual de palabras, fechas, símbolos, fotografías, nombres y expresiones que se proscriben, configuran los hechos más salientes de un plan siniestro, destinado a ahogar la libre expresión de la ciudadanía, y entronizar en el poder a minorías antinacionales que en su hora enajenaron el patrimonio del país y traficaron con el hambre y el dolor de los trabajadores argentinos.
Este desborde de la arbitrariedad ha culminado con la abolición de la Constitución Nacional vigente, sancionada por una Convención Reformadora libremente elegida por el pueblo, con la participación de los mismos sectores políticos que apoyan a la tiranía, Constitución que juraron acatar y defender los mismos que hoy la vulneran y suprimen a espaldas del Pueblo y al margen de su libre voluntad soberana, con el evidente propósito inconfesable de abolir disposiciones como las del artículo 40, que impiden la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas naturales del país, juntamente con otras también fundamentales como las que sancionan los derechos del trabajador y las que estatuyen la función social de la economía y la riqueza.
Por un acto arbitrario y despótico se reimplanta una Carta Fundamental ya superada por la realidad política, económica y social de la República, al amparo de cuya imprevisión y laxitud fue posible en otras épocas la entrega del país a las fuerzas internacionales del capitalismo y el sometimiento, el hambre y la humillación de nuestro pueblo.
Y para hacer más evidente la burla a la ciudadanía y la prepotencia de la arbitrariedad, ni siquiera se la reimplanta en todo su vigor como norma de convivencia o valla del poder, sino “en tanto y en cuanto no se oponga a los fines de la Revolución”, vale decir, en cuanto no se oponga a la voluntad omnímoda e Incontrolada del gobierno. Jamás, en toda la historia, gobierno alguno ha tenido el descaro de hacer semejante profesión de tiranía y despotismo.
En lo económico
Se han tomado medidas tendientes a quebrantar la industria nacional, depreciar la moneda, crear el desaliento en la inversión de capitales útiles, elevar los precios acentuando el desequilibrio entre éstos y los salarios, provocar sectores importantes de desocupación, que llevarán por hambre a los obreros a someterse a la voluntad del capitalismo.
Todo ello unido al desprestigio internacional de nuestra economía por el propio gobierno, a la acelerada contratación de empréstitos extranjeros y a la adopción de determinados compromisos anteriores, constituyen etapas de un plan destinado a retrotraer al país al más crudo coloniaje, mediante la entrega al capitalismo internacional de los resortes fundamentales de su economía.
En lo social
Se han desconocido legítimas conquistas de los trabajadores, se ha destruido la organización sindical —base indispensable de la paz social y del progreso del país—, mediante la intervención a la Central Obrera y a todos los sindicatos.
Se ha perseguido, encarcelado y confinado a miles de trabajadores, y se los ha privado arbitrariamente del derecho elemental de intervenir activamente en la vida de las organizaciones a que pertenecen.
En síntesis, desde el propio gobierno se ha realizado una acción sistemática tendiente a destruir la organización sindical y anarquizar a los trabajadores, acción que persigue la finalidad inconfesable de debilitar el frente social para posibilitar el camino del sometimiento del pueblo, y con él, del sometimiento de toda la Nación.
En las Fuerzas Armadas
Se ha tratado en toda forma de minar su unidad y su armonía y se han desquiciado sus cuadros con la baja o retiro obligatorio de centenares de jefes, oficiales y suboficiales que honraban a la institución por sus virtudes morales y su capacidad profesional.
Al mismo tiempo se ha obligado a muchos oficiales al desempeño de funciones civiles incompatibles con su estado militar, creándose hacia la institución un lógico resentimiento y desconfianza del pueblo, difícil de superar, y que es la semilla más criminal que podía haberse sembrado para dividir y anarquizar a la Nación.
Esto es, en lo fundamental, el panorama trágico de las horas difíciles que vive la República. La proliferación de conflictos sindicales, los actos diarios de sabotaje en todo el territorio del país y el continuo descubrimiento en toda la República de planes subversivos o actos de insurrección, denunciados por el propio gobierno, no son (como él pretende, para encubrir su responsabilidad y engañar a la opinión) fruto de la acción aislada de personas perturbadoras, sino síntoma del clima de opresión y subversión en que vive la República y expresión evidente del espíritu indomable y de la decisión del pueblo de reconquistar su libertad.
Tan grave estado de cosas impulsa nuestra determinación y nos decide a recoger el clamor unánime del pueblo, antes de que la República desemboque en una lucha fratricida que terminará por destrozarla.
El programa del Movimiento de Recuperación Nacional
I - En lo político
•Restablecer el Estado de derecho mediante la vigencia plena de la Constitución Nacional y el imperio de la justicia en un ambiente de real libertad y pura democracia.
•Consolidar la soberanía popular mediante la realización de elecciones generales en todo el país en un plazo no mayor de 180 días, con plenas garantías para todos los partidos políticos en el proceso electoral y preelectoral, incluida la utilización con iguales derechos de todos los medios de expresión y difusión.
•Prescindencia absoluta del gobierno en materia electoral y fiscalización de los comicios por las Fuerzas Armadas.
•Libertad efectiva y absoluta de prensa para todos los sectores de la opinión.
•Amnistía general y derogación de todos los decretos y medidas discriminatorias dictados por razones ideológicas o políticas.
•Libertad de todos los presos políticos y sometimiento a la justicia competente de los que hubiesen cometido delitos comunes.
•Reincorporación de los empleados y obreros eliminados arbitrariamente por razones ideológicas o políticas.
•Levantamiento de las interdicciones a personas y empresas e intervención de la justicia en los casos de violación de las leyes en vigor.
•Rehabilitación de los partidos políticos privados de personería v plena libertad para la formación de nuevas fuerzas, dentro de las normas establecidas por la legislación vigente.
II - En lo económico
•Revisión de las medidas de carácter económico y financiero que pudieran lesionar los intereses nacionales.
•Revisión de las medidas económicas y financieras que afectan seriamente el desarrollo de las actividades productivas.
•Restablecimiento de la plena ocupación y adopción de medidas para contener el alza del costo de la vida.
III - En lo social
•Devolución del gobierno de los sindicatos a los trabajadores y elección por los mismos de las autoridades de la Central Obrera en un plazo de 45 días.
•Libertad inmediata a todos los dirigentes y obreros detenidos por razones políticas o gremiales.
•Renovación de los convenios de trabajo, de común acuerdo entre los trabajadores y empresarios, mediante los procedimientos determinados por la legislación vigente al 20 de setiembre de 1955.
•Derogación de los decretos y medidas discriminatorias que impiden a miles de obreros su participación en la vida de los organismos gremiales.
IV - En las Fuerzas Armadas
•Reestructuración de las mismas con vistas a las necesidades de la defensa nacional.
•Reincorporación de jefes, oficiales y suboficiales que poseyendo valores profesionales y morales hayan sido dados de baja o retirados por razones políticas o ideológicas.
•Mantenimiento de los actuales cuadros con la única excepción que determinen los tribunales y organismos competentes que establece la ley.
V - En el orden internacional
•Respeto y cumplimiento de todos los convenios, pactos y compromiso internacionales concertados por el país dentro de las normas constitucionales y legales.
•Suspensión de la ejecución de aquellos compromisos contraídos en violación de tales normas, a fin de que oportunamente sean considerados por las autoridades legalmente constituidas por los órganos y procedimientos que estatuye la Constitución Nacional.
Sosteniendo tales principios y comprometiendo ante el pueblo de la República el fiel y estricto cumplimiento de los objetivos señalados, el Movimiento de Recuperación Nacional toma las armas, en defensa de la patria, decidido a pacificar la nación por el camino de la verdadera libertad, en el respeto de la Constitución y la Ley.
No hacemos cuestión de banderías porque luchamos por la patria que es de todos. No nos mueve el interés de ningún hombre ni de ningún partido.
martes, 9 de junio de 2015
A 59 años del levantamieno del Movimiento de Recuperaciòn Nacional
El 9 de junio de 1956 un grupo de militares y civiles, hartos de la tiranía puesta en práctica por los representantes del gobierno de la autodenominada "Revolución Libertadora", se sublevaron e intentaron un golpe para derrocar a las autoridades ilegítimamente establecidas.
El golpe fue sofocado dado que los servicios de inteligencia, que habían espiado y conocían los objetivos de los líderes de la revolución, lograron desbaratar la intentona y detuvieron, para luego asesinar, a todos los integrantes del grupo.
Pese a no estar vigente la "Ley Marcial" el gobierno procedió a fusilar a todos los integrantes, civiles y militares, del grupo que se reveló.
Las matanzas se detuvieron cuando se entregó el último de los cabecilla, el General Juan José Valle, que posteriormente fue fusilado.
El mismo Valle junto al Teniente Coronel Oscar Lorenzo Cogorno y el General Raúl Tanco, que sobrevivió, fueron los que idearon y comandaron el levantamiento.
Como testimonio fiel y por considerarlo pieza fundamental para la verdad histórica, se transcribe la proclama completa de Movimiento del 9 de junio de 1956 que intentó terminar con uno de los gobiernos mas sangrientos de la historia argentina:
PROCLAMA DEL MOVIMIENTO DE RECUPERACIÓN NACIONAL
Las horas dolorosas que vive la República, y el clamor angustioso de su pueblo, sometido a la más cruda y despiadada tiranía, nos han decidido a tomar las armas para restablecer en nuestra patria el imperio de la libertad y la justicia al amparo de la Constitución y las leyes.
Como responsables de este Movimiento de Recuperación Nacional, integrado por las Fuerzas Armadas y por la inmensa mayoría del pueblo —del que provienen y al que sirven— declaramos solemnemente que no nos guía otro propósito que el de restablecer la soberanía popular, esencia de nuestras instituciones democráticas, y arrancar a la Nación del caos y la anarquía a que ha sido llevada por una minoría despótica encaramada y sostenida por el terror y la violencia en el poder.
Conscientes de nuestra responsabilidad ante la historia, comprendemos que nuestra decisión es el único camino que nos queda para impedir el aniquilamiento de la República en una lucha estéril y sangrienta entre hermanos, cada día más inevitable e inminente.
Deploramos que precisamente desde el gobierno se haya cerrado sistemáticamente toda posibilidad de pacificar la República y alcanzar la armonía entre los argentinos, en contraposición con el sentido de responsabilidad, la tolerancia y la paciencia patriótica del pueblo.
La Nación entera, y con ella la tranquilidad, el bienestar y la dignidad de los argentinos han caído en manos de hombres y de fuerzas que aceleradamente retrotraen a la patria a épocas de sometimiento, de humillación y de vergüenza.
Su acción nefasta ha desquiciado y lesionado profundamente el orden político, económico y social de la República.
Este Movimiento de Recuperación Nacional, se lanza a la acción revolucionaria con objetivos claros y un programa concreto para restablecer la soberanía y la justicia social y devolver al pueblo el pleno goce de su libertad y sus derechos.
Declara objetivos fundamentales de su acción:
En lo político
Han violado y desconocido el imperio de la Constitución y de las leyes, sustituyéndolo por un llamado “derecho de la Revolución”, que no es otra cosa que el entronizamiento de la arbitrariedad, sin más normas ni vallas que la omnímoda voluntad de los que detentan el poder.
Se han avasallado así las garantías y derechos individuales, sustituyéndose a instituciones y personas de la jurisdicción de sus jueces naturales, sometiéndolos a tribunales y comisiones especiales expresamente prohibidas por la Constitución.
Se ha perseguido, encarcelado y confinado en verdaderos campos de concentración a miles de argentinos no sometidos a proceso y privados del derecho a la defensa, por razones ideológicas o políticas.
Por idénticas razones se ha privado a miles de argentinos de derechos esenciales, como el acceso a los empleos públicos y la participación activa en la vida cívica de la Nación, sin que tan graves penas provengan de la decisión de la justicia y ni siquiera del juzgamiento de la conducta de los inculpados.
Como consecuencia de esta arbitrariedad discriminatoria, que divide a los argentinos en réprobos y elegidos, se ha privado de sus empleos a miles de ciudadanos, sin tenerse en cuenta ni su antigüedad, ni su idoneidad, ni su conducta.
Se ha excluido de la vida cívica del país a la fuerza mayoritaria con el pretexto de inmoralidades y desviaciones en la conducta de algunos sus dirigentes; verdadera aberración jurídica y moral que podría llevar a la exclusión de todos los partidos, desde que todos padecen o padecieron en algún momento de males similares.
Se ha fomentado y organizado desde el gobierno la delación y el espionaje contra personas e instituciones, inclusive contra las Fuerzas Armadas.
Se ha impedido la libertad de prensa, uniformada al servicio del gobierno, interviniendo y entregando arbitrariamente los diarios y revistas a sectores políticos minoritarios adictos al mismo, clausurando los desafectos e impidiéndose la aparición de nuevos órganos de opinión independiente.
Todo ello unido a la monstruosidad totalitaria de un decreto-ley que bajo penas gravísimas prohíbe a los ciudadanos hasta el uso o empleo individual de palabras, fechas, símbolos, fotografías, nombres y expresiones que se proscriben, configuran los hechos más salientes de un plan siniestro, destinado a ahogar la libre expresión de la ciudadanía, y entronizar en el poder a minorías antinacionales que en su hora enajenaron el patrimonio del país y traficaron con el hambre y el dolor de los trabajadores argentinos.
Este desborde de la arbitrariedad ha culminado con la abolición de la Constitución Nacional vigente, sancionada por una Convención Reformadora libremente elegida por el pueblo, con la participación de los mismos sectores políticos que apoyan a la tiranía, Constitución que juraron acatar y defender los mismos que hoy la vulneran y suprimen a espaldas del Pueblo y al margen de su libre voluntad soberana, con el evidente propósito inconfesable de abolir disposiciones como las del artículo 40, que impiden la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas naturales del país, juntamente con otras también fundamentales como las que sancionan los derechos del trabajador y las que estatuyen la función social de la economía y la riqueza.
Por un acto arbitrario y despótico se reimplanta una Carta Fundamental ya superada por la realidad política, económica y social de la República, al amparo de cuya imprevisión y laxitud fue posible en otras épocas la entrega del país a las fuerzas internacionales del capitalismo y el sometimiento, el hambre y la humillación de nuestro pueblo.
Y para hacer más evidente la burla a la ciudadanía y la prepotencia de la arbitrariedad, ni siquiera se la reimplanta en todo su vigor como norma de convivencia o valla del poder, sino “en tanto y en cuanto no se oponga a los fines de la Revolución”, vale decir, en cuanto no se oponga a la voluntad omnímoda e Incontrolada del gobierno. Jamás, en toda la historia, gobierno alguno ha tenido el descaro de hacer semejante profesión de tiranía y despotismo.
En lo económico
Se han tomado medidas tendientes a quebrantar la industria nacional, depreciar la moneda, crear el desaliento en la inversión de capitales útiles, elevar los precios acentuando el desequilibrio entre éstos y los salarios, provocar sectores importantes de desocupación, que llevarán por hambre a los obreros a someterse a la voluntad del capitalismo.
Todo ello unido al desprestigio internacional de nuestra economía por el propio gobierno, a la acelerada contratación de empréstitos extranjeros y a la adopción de determinados compromisos anteriores, constituyen etapas de un plan destinado a retrotraer al país al más crudo coloniaje, mediante la entrega al capitalismo internacional de los resortes fundamentales de su economía.
En lo social
Se han desconocido legítimas conquistas de los trabajadores, se ha destruido la organización sindical —base indispensable de la paz social y del progreso del país—, mediante la intervención a la Central Obrera y a todos los sindicatos.
Se ha perseguido, encarcelado y confinado a miles de trabajadores, y se los ha privado arbitrariamente del derecho elemental de intervenir activamente en la vida de las organizaciones a que pertenecen.
En síntesis, desde el propio gobierno se ha realizado una acción sistemática tendiente a destruir la organización sindical y anarquizar a los trabajadores, acción que persigue la finalidad inconfesable de debilitar el frente social para posibilitar el camino del sometimiento del pueblo, y con él, del sometimiento de toda la Nación.
En las Fuerzas Armadas
Se ha tratado en toda forma de minar su unidad y su armonía y se han desquiciado sus cuadros con la baja o retiro obligatorio de centenares de jefes, oficiales y suboficiales que honraban a la institución por sus virtudes morales y su capacidad profesional.
Al mismo tiempo se ha obligado a muchos oficiales al desempeño de funciones civiles incompatibles con su estado militar, creándose hacia la institución un lógico resentimiento y desconfianza del pueblo, difícil de superar, y que es la semilla más criminal que podía haberse sembrado para dividir y anarquizar a la Nación.
Esto es, en lo fundamental, el panorama trágico de las horas difíciles que vive la República. La proliferación de conflictos sindicales, los actos diarios de sabotaje en todo el territorio del país y el continuo descubrimiento en toda la República de planes subversivos o actos de insurrección, denunciados por el propio gobierno, no son (como él pretende, para encubrir su responsabilidad y engañar a la opinión) fruto de la acción aislada de personas perturbadoras, sino síntoma del clima de opresión y subversión en que vive la República y expresión evidente del espíritu indomable y de la decisión del pueblo de reconquistar su libertad.
Tan grave estado de cosas impulsa nuestra determinación y nos decide a recoger el clamor unánime del pueblo, antes de que la República desemboque en una lucha fratricida que terminará por destrozarla.
El programa del Movimiento de Recuperación Nacional
I - En lo político
•Restablecer el Estado de derecho mediante la vigencia plena de la Constitución Nacional y el imperio de la justicia en un ambiente de real libertad y pura democracia.
•Consolidar la soberanía popular mediante la realización de elecciones generales en todo el país en un plazo no mayor de 180 días, con plenas garantías para todos los partidos políticos en el proceso electoral y preelectoral, incluida la utilización con iguales derechos de todos los medios de expresión y difusión.
•Prescindencia absoluta del gobierno en materia electoral y fiscalización de los comicios por las Fuerzas Armadas.
•Libertad efectiva y absoluta de prensa para todos los sectores de la opinión.
•Amnistía general y derogación de todos los decretos y medidas discriminatorias dictados por razones ideológicas o políticas.
•Libertad de todos los presos políticos y sometimiento a la justicia competente de los que hubiesen cometido delitos comunes.
•Reincorporación de los empleados y obreros eliminados arbitrariamente por razones ideológicas o políticas.
•Levantamiento de las interdicciones a personas y empresas e intervención de la justicia en los casos de violación de las leyes en vigor.
•Rehabilitación de los partidos políticos privados de personería v plena libertad para la formación de nuevas fuerzas, dentro de las normas establecidas por la legislación vigente.
II - En lo económico
•Revisión de las medidas de carácter económico y financiero que pudieran lesionar los intereses nacionales.
•Revisión de las medidas económicas y financieras que afectan seriamente el desarrollo de las actividades productivas.
•Restablecimiento de la plena ocupación y adopción de medidas para contener el alza del costo de la vida.
III - En lo social
•Devolución del gobierno de los sindicatos a los trabajadores y elección por los mismos de las autoridades de la Central Obrera en un plazo de 45 días.
•Libertad inmediata a todos los dirigentes y obreros detenidos por razones políticas o gremiales.
•Renovación de los convenios de trabajo, de común acuerdo entre los trabajadores y empresarios, mediante los procedimientos determinados por la legislación vigente al 20 de setiembre de 1955.
•Derogación de los decretos y medidas discriminatorias que impiden a miles de obreros su participación en la vida de los organismos gremiales.
IV - En las Fuerzas Armadas
•Reestructuración de las mismas con vistas a las necesidades de la defensa nacional.
•Reincorporación de jefes, oficiales y suboficiales que poseyendo valores profesionales y morales hayan sido dados de baja o retirados por razones políticas o ideológicas.
•Mantenimiento de los actuales cuadros con la única excepción que determinen los tribunales y organismos competentes que establece la ley.
V - En el orden internacional
•Respeto y cumplimiento de todos los convenios, pactos y compromiso internacionales concertados por el país dentro de las normas constitucionales y legales.
•Suspensión de la ejecución de aquellos compromisos contraídos en violación de tales normas, a fin de que oportunamente sean considerados por las autoridades legalmente constituidas por los órganos y procedimientos que estatuye la Constitución Nacional.
Sosteniendo tales principios y comprometiendo ante el pueblo de la República el fiel y estricto cumplimiento de los objetivos señalados, el Movimiento de Recuperación Nacional toma las armas, en defensa de la patria, decidido a pacificar la nación por el camino de la verdadera libertad, en el respeto de la Constitución y la Ley.
No hacemos cuestión de banderías porque luchamos por la patria que es de todos. No nos mueve el interés de ningún hombre ni de ningún partido.
lunes, 9 de junio de 2014
Se cumplen 58 años del levantamiento del Movimiento de Recuparación Nacional
La Revolución Libertadora derrocó a Juan Domingo Perón en
septiembre de 1955. Había miles de presos políticos, entre ellos algunos
militares peronistas detenidos en el buque-prisión "Washington",
internado aguas adentro del Puerto de Buenos Aires. Allí estaban los generales
Juan José Valle y Tanco, entre otros oficiales. Conspiraban para diseñar un
movimiento que exigía: cese de la persecución al peronismo; restitución de la
Constitución de 1949, y libertad a los presos políticos.
General Valle y General Aramburu y Almirante Rojas
Conductores del movimiento eran: generales Valle y Tanco;
los coroneles Cogorno, Alcibíades Cortínez, Ricardo Ibazeta; capitán Jorge
Costales, entre otros.
Aramburu y Rojas (Presidente y Vice del gobierno), sabíendo
de la conjura, deciden no abortarla. Así en la noche del 8 de junio de 1956 son
apresados cientos de dirigentes gremiales para restar base social al
movimiento. Aramburu viaja ese día a la provincia de Santa Fe, y deja el
decreto 10.362 de Ley Marcial, y preparados los decretos 10.363/56, de pena de
muerte, y el 10.364 de las personas a fusilar. Los decretos eran correlativos y
se publicaron así en el Boletín Oficial con posterioridad.
Valle y Tanco, en la
clandestinidad, lanzan la asonada.
Se leería la "proclama revolucionaria", a las 23
del 9 de junio. La instrucción a los insurrectos para lanzarse a la acción
debía ser escuchar una pelea por radio en el Luna Park, de Buenos Aires. El
equipo de Valle estuvo comandado por el coronel José Irigoyen, el capitán
Costales y varios civiles. Eran las 22. La radio se instaló en la Escuela
Técnica N° 5 "Salvador Debenedetti" en Avellaneda. Pero a las 22:30,
un comando del gobierno los arrestó a todos. La proclama sólo se escuchó en la
provincia de La Pampa, donde actuaba el coronel Adolfo Philippeaux.
Otros lugares de la alzada eran: Campo de Mayo, sublevado
por los coroneles Ricardo Ibazeta y Eduardo Cortínez; el Regimiento II de
Palermo, por el sargento Isauro Costa; la Escuela de Mecánica del Ejército, por
el mayor Hugo Quiroga; el Regimiento 7 de la Plata, por Cogorno; el grupo de
civiles, entre otros, operando en Florida, en la calle Hipólito Yrigoyen 4519,
donde se reunieron los Lizaso, Carranza, Garibotti, Brión y Rodríguez y
Troxler, entre otros. Además, hubo civiles armados y militares que intentaron
sublevarse en Santa Fe, Rosario (tomaron por varias horas exitosamente el
Regimiento), Rafaela, Viedma. Excepto en La Pampa, la mayoría de los jefes de
la sublevación fueron apresados. Ante el fracaso del levantamiento, el general
Tanco se dirige a Berisso y debe huir y esconderse. Mientras el general Valle
se oculta en Buenos Aires, en la casa del político mendocino amigo, Adolfo
Gabrielli, ante la certeza de que el movimiento había sido delatado y
fracasado.
Desarrollo del
movimiento
Los levantamientos fueron entre las 22 y las 24 del 9 de
junio. El gobierno establece a las 0:32 del 10 de junio la Ley Marcial por el
decreto de Aramburu, Rojas, los ministros de Ejército, Arturo Ossorio Arana, de
Marina; Teodoro Hartung; de Aeronáutica, Julio César Krause y de Justicia,
Laureano Landaburu. Es decir, que para aplicar la ley marcial a los sublevados
ésta debía ser aplicada con retroactividad al delito cometido, violando el
principio legal de la irretroactividad de la ley penal. Pocas horas después,
firman el decreto 10.363 que ordena fusilar a quienes violen la Ley Marcial. La
masacre por fusilamiento estaba decidida por el gobierno de Aramburu. Entre las
2 y las 4, se asesina a los detenidos en Lanús. Horas más tarde, en los
basurales de José León Súarez, la policía bonaerense, a cargo del teniente
coronel Desiderio Fernández Súarez le ordena al jefe de la Regional San Martín,
comisario Rodolfo Rodríguez Moreno, que ejecute, con armas cortas, a 12 civiles,
de los cuales siete logran huir pero cinco mueren. Uno de los sobrevivientes,
Juan Carlos Livraga, será el "fusilado que vive" que permite a Walsh
reconstruir la historia.
En la Escuela de Mecánica del Ejército, el general Ricardo
Arandía consulta telefónicamente a Aramburu, ya en Buenos Aires el 10 de junio
al mediodía, sobre los detenidos. En Campo de Mayo, en tanto, el general Juan
Carlos Lorio preside un tribunal que realiza un juicio sumarísimo. Concluye que
los sublevados no deben ser fusilados. Pero Aramburu ratifica su decisión.
Lorio pide que se deje por escrito. Aramburu y su gobierno, entonces, firman el
decreto 10.364 que detalla la lista de once militares que deben ser fusilados
(único documento de fusilar, oficialmente inscrito en la historia argentina).
No existen registros de esos juicios sumarios. No existe
registro del informe forense que debió determinar la causa de la muerte.
El 12 de junio, Valle
decide entregarse a cambio de que se detuviera la represión a su movimiento y
se le respetara la vida. Le toca al antiperonista capitán de navío Francisco
Manrique, enviado de Rojas, ir a buscarlo.
A las 14 de ese día, Valle ingresa con su amigo Gabrielli y
Manrique al Regimiento I de Palermo donde es interrogado y juzgado por un
tribunal presidido, también, por el general Lorio. Después, Valle es enviado a
la Penitenciaría Nacional (demolido, actualmente es un parque), en la Av. Las
Heras. El director del Museo Penitenciario, en 2005, Horacio Benegas, entonces
recién ingresado al servicio, recuerda que "el 11 en la madrugada fueron
fusilados tres militares" en la vieja penitenciaria de la Av. Las Heras.
Valle fue alojado en el 6º piso. El clima psicológico en el penal era helado
por lo tenso. La última que lo vio con vida fue su hija Susana Valle. Ese 12 de
junio, a las 22:20, Valle fue fusilado con fusil Máuser 7,65 mm Mod. Arg. 1909, por
un pelotón cuyos nombres se clandestinizaron como secreto de Estado. No hubo
orden escrita ni decreto de fusilamiento. Ni registro de los responsables. El
13 de junio, cesó la ley marcial. El general Tanco con otros sublevados logró,
el 14 de junio, asilarse en la Embajada de Haití en Buenos Aires, a cargo del
embajador Jean Brierre. Pero el jefe del Servicio de Inteligencia del Estado
(SIDE), general Domingo Quaranta, invadió la delegación para secuestrar y
detener a los asilados. Pero el haitiano Briere, con arrojo, logró salvarlos.
El saldo de esas 72 h de junio de 1956 fue trágico y premonitorio: 18 militares
y 13 civiles asesinados.
Existe el Registro "Detenidos especiales, 1956"
Penitenciaría Nacional (Ministerio de Justicia), Archivo del Servicio
Penitenciario Federal, Museo Penitenciario Federal, en el Barrio de San Telmo,
Buenos Aires, Argentina. El 24 de mayo de 2006, el patio del Museo Penitenciario
se iluminó por el sol del otoño. El alcalde Benegas despliega el libro de
"Detenidos especiales". Se asombra ante la pregunta: — ¿Alcalde, por
qué la entrada de Valle a la Penitenciaría y su fusilamiento el 12 de junio del
56 aparece intercalado en los registros de 1957?. — No sé, me extraña. Pero
esto no lo manejamos directamente nosotros.
Quien tuvo ese Libro de Registros en 1957 debió anotar
apresurada y desprolijamente el nombre de Valle para legalizar que había sido
fusilado allí. El registro de Valle es: "preso político 4.498"; y
asentado luego del registro 4.497 de Amílcar Darío Viola, ingreso 26 de abril
de 1957. Luego, el registro salta al 4.499, de Carlos Vázquez, ingreso 8 de
octubre de 1957. Lo que ocurrió en abril de 1957, para que el registro de Valle
fuera introducido subrepticiamente, fue que para esa fecha, Walsh había logrado
estallar la polémica por los asesinatos en los basurales de José León Suárez.
El 24 de abril de 1957, la Corte Suprema de Justicia dio un fallo en el caso
Livraga: pasar todas las actuaciones a la Justicia Militar. Al mismo tiempo que
pasaba la responsabilidad estricta de esos fusilamientos a los militares,
cerraba el camino en la justicia civil.
El 9 de junio de 1956, la autodenominada Revolución Libertadora
(que había derrocado al presidente Juan Domingo Perón y establecido un gobierno
de facto) fusiló a militares y a militantes políticos, en los basurales de José
León Suárez, en el partido de San Martín, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
Se trataba de peronistas que intentaban restablecer el orden
constitucional interrumpido por la dictadura del general Pedro Eugenio Aramburu
y del almirante Isaac Rojas. La masacre fue un crimen de lesa humanidad
implementado desde el Estado nacional, al amparo de la denominada Revolución
Libertadora. La explicación de aquellos aberrantes hechos sigue pendiente en la
cultura nacional. Una vez más los uniformados de turno, constituidos según la
Constitución de 1851 en bandas armadas (es decir, un ejército irregular bajo el
escudo del aparato estatal) salían a matar libre e impunemente a sus
opositores. Los responsables de esta masacre buscaron la impunidad de los
delitos al borrar u ocultar registros. Así la historia fue abortada por el
régimen.
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